lunes, 8 de marzo de 2021

13 millones de mujeres vieron desaparecer sus empleos y limitado su desarrollo laboral a causa de la pandemia en América Latina y el Caribe

Un retroceso sin precedentes en la tasa de participación laboral y el aumento de la desocupación, que antes de la COVID-19 ya afectaba a 12 millones de mujeres, elevan a 25 millones el déficit de puestos de trabajo. 
OIT dice que es imprescindible incluir la igualdad de género como componente clave de las estrategias de recuperación.
  En México 15% menos mujeres que hombres forman parte del sector laboral formal y solamente 1 de 4 personas a cargo de negocios con más de seis personas trabajadoras son mujeres.


Lima/Ciudad de México (5 de marzo de 2021) - Los planes de recuperación del mundo del trabajo tras la pandemia de COVID-19 en América Latina y el Caribe deben incluir medidas especiales para favorecer la reincorporación laboral de las mujeres, que fueron especialmente golpeadas por una crisis causante de fuertes salidas de la fuerza de trabajo, desempleo y grandes demandas de cuidados no remunerados, destacó hoy la OIT.

“Esta crisis sin precedentes ha exacerbado las brechas de género en los mercados de trabajo de la región, sacando de la fuerza de trabajo a millones de mujeres y anulando avances anteriores.  Hemos retrocedido más de una década en un año y ahora necesitamos recuperar esos empleos y pisar en el acelerador de la igualdad de género”, dijo el Director de OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro.

Antes de la pandemia la igualdad de género era ya una asignatura pendiente que desafiaba a quienes elaboran las políticas laborales a enfrentar sus raíces estructurales, aún cuando se habían registrado importantes avances durante décadas. Con la crisis actual han aparecido nuevas dimensiones que ensanchan las brechas.

“La recuperación de la crisis en el trabajo debe desactivar la amplificación de desigualdades causada por la COVID-19, si queremos lograr un crecimiento económico sostenible con empleos productivos y de calidad. En este Día Internacional de la Mujer es crucial reafirmar el compromiso para recobrar el terreno perdido durante la debacle económica y social en nuestros países”, agregó el Director Regional de OIT.

Los últimos datos disponibles indicaban la tasa de participación laboral de las mujeres experimento una baja histórica de 5,4 puntos porcentuales (un retroceso 10,3 por ciento) llegando a nivel de 46,4 por ciento. Por detrás de las tasas porcentuales, esto significa que cerca de 12 millones de mujeres fueron expulsadas de la fuerza laboral debido a la destrucción de los empleos.

El retroceso en la participación laboral de las mujeres se produjo después de décadas durante las cuales se había registrado un aumento constante en su incorporación al empleo remunerado. De acuerdo con los datos del Panorama Laboral de la OIT, hace más de 15 años que no se registraba una tasa tan baja de participación de las mujeres.

“La abrupta transición al teletrabajo resultante de la actual pandemia ha afectado de forma desproporcionada a las mujeres. Dos de cada tres personas que se encuentran realizando teletrabajo en México son mujeres y en una mayoría casos ellas se enfrentan al difícil reto de balancear sus responsabilidades laborales con tareas de cuidados y del hogar, que previamente a la crisis sanitaria ya asumían con mayor frecuencia que los hombres”, afirmó Pedro Furtado de Oliveira, Director de la Oficina de País de la OIT para México y Cuba.

“La sobrecarga de tareas resultante del trabajo en casa puede afectar su salud psicosocial y su desempeño laboral, dificultando aún más su desarrollo profesional”, agregó Furtado de Oliveira.

La tasa de desocupación regional de las mujeres en 2020 aumento de 10,3 a 12,1 por ciento, por encima del promedio de desocupación general, que subió a 10,6 por ciento, según se destacó en el último informe Panorama Laboral. Esto significó que aproximadamente 1,1 millones de mujeres se incorporaran a las cifras del desempleo femenino, para llegar a un total de 13,3 millones.

En total, cerca de 25 millones de mujeres están desempleadas o salieron de la fuerza de trabajo por cuenta de la pandemia.

Las mujeres además han sido afectadas en el mercado de trabajo por su mayor presencia en sectores económicos fuertemente afectados por esta crisis como, por ejemplo, los servicios, donde se desempeña cerca de 50 por ciento de la fuerza laboral femenina, y de comercio, con 26 por ciento.

De acuerdo con el último Panorama Laboral de América Latina y el Caribe de la OIT, la contracción del empleo en 2020 fue particularmente importante en sectores de servicios como hoteles (-17,6 por ciento) y comercio (-12,0 por ciento). A ello se le suma la mayor incidencia de ocupaciones informales que fueron particularmente golpeadas por la crisis en el empleo femenino.

Otro factor que ha afectado y, más aún, puede condicionar las perspectivas de recuperación del empleo de las mujeres son las crecientes dificultades de conciliar el trabajo remunerado con las responsabilidades familiares, en un contexto en donde los servicios educativos y de cuidado se han visto profundamente alterados de la mano de las medidas sanitarias para el distanciamiento y reducción de la movilidad de las personas.

“La pandemia, por un lado, puso en evidencia la importancia vital de estas tareas. Por otro lado, agudizó aún más las tensiones en materia de conciliación entre el trabajo para el mercado y las responsabilidades familiares. A todo esto hay que sumar el aumento del teletrabajo y del trabajo en el domicilio en un contexto de cierre o suspensión de los espacios de cuidado asociado con las medidas de confinamiento y de distanciamiento físico”, explicó la especialista regional de empleo de OIT, Roxana Maurizio.

Según la OIT las consecuencias pueden extenderse más allá de la crisis sanitaria si no se genera el debido soporte de los sistemas públicos de cuidados  y el sistema escolar presencial, que faciliten el retorno de las mujeres al mercado laboral.

A su vez, el significativo incremento en la subutilización de la fuerza de trabajo durante 2020 puede también generar mayores dificultades para su reinserción laboral en el futuro. Por ende, la crisis económica regional puede incluso tener impactos más permanentes si no se implementan respuestas de política sociolaboral pertinentes.

“No sólo se requieren políticas que incluyan a las mujeres, sino políticas de recuperación del empleo y los mercados laborales que desde su diseño e implementación tengan una perspectiva de género de modo tal de no reproducir las dificultades que ellas enfrentan para insertarse y permanecer en el mercado de trabajo”, comentó Maurizio.

Los institutos y sistemas de formación profesional pueden tener un rol importante en impulsar la participación de las mujeres en ocupaciones no tradicionales para ellas, pero de mayor futuro y productividad. También es importante crear una ruta formativa para las mujeres con bajos niveles educativos que han sufrido mucho más el impacto de la crisis y cerrar las brechas digitales entre hombres y mujeres para asegurar su participación. 

Maurizio agregó que el desafío va más allá de recuperar las fuertes pérdidas en materia laboral ocurridas como consecuencia de la pandemies”.a. “Se requiere apuntalar, aún con más fuerza que antes, un proceso que asegure a las mujeres mayores oportunidades de empleo de calidad, formación y acceso a las nuevas tecnologías, reducción de brechas y el pleno cumplimiento de los derechos laboral

SNTSS, ONU Mujeres, OIT y ONU-DH lanzan campaña “#EllasEnLaSalud” para destacar la labor de las mujeres trabajadoras del Seguro Social en la lucha contra la COVID-19

 Ciudad de México, 8 de marzo de 2021 – El día de hoy, el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer (ONU Mujeres) y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), lanzan en el marco del Día Internacional de la Mujer, la campaña “Ellas en la salud”, para destacar el valor de la labor de las  mujeres trabajadoras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el contexto de la lucha contra la pandemia por COVID-19.


“La pandemia de COVID-19 ha demostrado el inmenso valor del personal del sector salud, debemos destacar la labor de las trabajadoras del Seguro Social, heroínas que con su fortaleza y valiosa dedicación han sostenido la salud de nuestro país. Es necesario garantizar  su desarrollo profesional y personal, además de protegerlas de cualquier acto que atente contra su integridad. Su bienestar es nuestro compromiso” dijo el Dr. Arturo Olivares Cerda, Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

“Esta campaña nos ayuda a hacer visible el trabajo que aportan millones de mujeres del sector salud como médicas, enfermeras, desarrolladoras de vacunas, químicas, personal de limpieza, científicas, entre otras. Los testimonios que comparten las trabajadoras del Seguro Social son un claro ejemplo de la contribución esencial que hacen las mujeres en todo el mundo en respuesta a la pandemia por COVID 19, así como otros padecimientos y problemas de salud. Es importante garantizar que se escuchen sus voces. Las mujeres son imprescindibles en la lucha contra la COVID-19. Están en la primera línea de la respuesta y asumen mayores costos físicos y emocionales”, comentó la Representante de ONU Mujeres en México, Belén Sanz Luque.

“El trabajo que desarrollan las mujeres del sector salud no está exento de adversidades. Esta campaña tiene la intención de hacer visible su labor, para que la sociedad la reconozca aún más. Estas mujeres, además, en la práctica, son defensoras del derecho a la salud y de la vida de quienes hacen uso de los servicios del Seguro Social en México y por ello también es importante para la ONU-DH recalcar su trabajo y su aporte dentro del sistema de salud, así como los derechos que ellas mismas tienen y que muchas veces no se ven plenamente cumplidos”, dijo Guillermo Fernández-Maldonado, Representante en México de la ONU-DH.

“La pandemia de COVID-19 ha evidenciado el rol fundamental que desempeñan quienes se dedican a proteger la salud y cuidar a las personas más vulnerables para mitigar el sufrimiento y salvar vidas. En este sector destaca la valiente y necesaria labor de incontables mujeres que conforman la mayoría del personal y que se enfrentan a una doble adversidad: por un lado sobrellevan un incesante ritmo de trabajo y hacen frente a riesgos a su propia salud, pero también, se enfrentan a prejuicios culturales que le exponen a hostigamiento y discriminación por parte de la sociedad misma que a la que se han dedicado a proteger,” afirmó Pedro Furtado de Oliveira, Director de la Oficina de País de la OIT para México y Cuba.

“Ninguna sociedad puede salvaguardar la salud de su población sin antes ver por el bienestar de quienes velan día a día por este derecho. Hoy y siempre hagamos del bienestar de nuestras trabajadoras de la salud una prioridad fundamental,” concluyó Furtado de Oliveira.

La campaña consistirá de una serie de postales con cuatro narrativas: Ellas en primera línea | COVID-19; Ellas defienden tus derechos | COVID-19; Ellas enfrentan adversidades | COVID-19; Ellas también tienen derechos y tiene el objetivo de concienciar a la sociedad mexicana sobre la situación que actualmente viven las trabajadoras de Instituto Mexicano del Seguro Social, incluidas las afiliadas al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).

ONU MÉXICO: EL LIDERAZGO DE LAS MUJERES ES FUNDAMENTAL PARA CREAR UN MUNDO MÁS IGUALITARIO


 

  • El Sistema de las Naciones Unidas celebra los enormes esfuerzos que realizan mujeres y niñas en todo el mundo para forjar un futuro más igualitario.
  • La buena gobernanza y la democracia requieren liderazgo y representación inclusivos.
  • Las mujeres tienen derecho a estar representadas, a ser consultadas y a tomar decisiones trascendentes por igual en nuestras sociedades. 
 
Ciudad de México a 08 de marzo de 2021.- En todo el mundo, las mujeres están al mando de instituciones que dan respuestas efectivas e inclusivas ante la COVID-19, desde los ámbitos de decisión más altos, hasta la prestación de servicios en la primera línea. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Organización de las Naciones Unidas bajo el lema Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19, invita a las instituciones de gobierno, de la sociedad civil, a las universidades, al sector privado, a medios de comunicación, y a las juventudes, a crear liderazgos transformadores para la igualdad de género.
 
La pandemia pone en riesgo los avances logrados en los últimos 25 años desde la adopción de la Conferencia de Beijing[1], respecto al empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género, y se necesita con urgencia liderazgos que avancen medidas socio económicas para responder a la crisis por la COVID-19. Los retos son muchos, pero, sin duda, esta es una oportunidad para poner la igualdad de género en el centro de la transformación de nuestras sociedades, con desarrollo inclusivo y sostenible y sin dejar a nadie atrás. También, es el momento para recordar que las diferentes formas de liderazgo se forman desde temprano en la vida y por ello hay que crear espacios para empoderar a las niñas y las adolescentes. 
 
En un contexto como en el que vivimos en la actualidad, se necesitan mayores liderazgos de mujeres y niñas en sectores como el de salud y en general, en carreras científicas, para garantizar una respuesta inclusiva a los desafíos que vienen. Aunque en el mundo, las mujeres representan 72.8% de la fuerza laboral en el sector salud.[2] Y en México, casi 500 mil personas se dedican a la enfermería con un grado técnico o especializado, de las cuales, 79% son mujeres y 21% son hombres[3] , pero aún nos faltan más niñas y jóvenes en áreas cientíicas y más mujeres en puestos de liderazgo en el secto salud.
 
A nivel global, alrededor del 80% de las personas trabajadoras del hogar son mujeres.[4] Tan solo en México, la estimación del valor económico del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidados en el hogar representa el 23.5% del PIB del país [5].De ahí la importancia de que la crisis por la COVID-19 se convierta en una oportunidad para fortalecer las políticas de cuidados y crear Sistemas universales de cuidado que permitirían atender las secuelas de la pandemia e incrementarían la participación laboral de las mujeres en México y en la región en general.
 
Uno de los espacios donde se ve cada vez más el liderazgo transformador y donde se debe garantizar la participación plena de las mujeres es en la vida pública. Para que el poder compartido se convierta en una realidad, la violencia contra las mujeres en el ámbito público debe eliminarse y las normas sociales, el acceso a la financiación y los marcos legales e institucionales deben transformarse, de modo que apoyen la participación y la toma de decisiones de manera igualitaria. Esto es fundamental, ya que, al ritmo actual de progreso, la paridad de género en las legislaturas nacionales no se alcanzará a nivel global antes de 2063, ni entre las jefaturas de gobierno antes de 2150. [6]
 
Para lograr la igualdad en la participación y la adopción de decisiones en la vida pública, es necesario cumplir los compromisos y las normas internacionales y nacionales, incluso adoptando medidas especiales de carácter temporal para crear entornos y sistemas institucionales más propicios, así como reducir la violencia contra las mujeres en la vida política y afianzar la voz de las mujeres, que se enfrentan a múltiples formas de discriminación. La violencia y el acoso de que son objeto las mujeres en la vida pública constituyen una violación de los derechos humanos, que, al parecer, ha aumentado junto con el número de mujeres que han ido accediendo al poder. Por tal motivo, es urgente que se intensifiquen las actividades de prevención y respuesta, en particular para reformar la legislación y reforzar el acceso a la justicia y el seguimiento.
 
La participación plena de las mujeres y la igualdad también se han reconocido como ejes vitales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y la pandemia actual de COVID-19 es un recordatorio de los cambios que se deben hacer para alcanzarlos. No debemos salir de esta crisis sin aprender sus lecciones y generar oportunidades para resolver la situación de desigualdad en que las mujeres han tenido que vivir por décadas.[7]
 
Este contexto es un momento único para poner a las mujeres en el centro y crear liderazgos transformadores para la igualdad de género. Por tal motivo, desde las Agencias de Naciones Unidas reconocemos que la diversidad de liderazgos marca la diferencia y reiteramos nuestro compromiso para trabajar en conjunto con la finalidad de cerrar las brechas de género y alcanzar la participación igualitaria entre hombres y mujeres en la vida pública.
 
Es indispensable garantizar que las mujeres puedan ejercer su liderazgo en condiciones de igualdad y que se elimine cualquier forma de violencia contra ellas mediante acciones transformadoras y efectivas, no debemos bajar la guardia.

🔵🎥 #Video de acciones y resultados de la semana del 1 al 7 de Marzo

 


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